domingo, 18 de mayo de 2008


domingo 18 de mayo de 2008

ASÍ ES LA VIDA

Hoy me he levantado echando de menos a mi madre, a mi padre,... la alegría que me daba cada vez que tocaban el timbre y eran mis hermanos con mis sobrinos que venían a comer a casa. Las palabras mágicas de mi princesa: ¿jugamos tía?, el pelear constantemente con mis sobrinos por que no sé qué le veían a mi habitación que siempre estaban metidos en ella, el desayunar por las mañanas con la tv puesta y escuchar a mi madre decirme: venga Jessi, termina que hay que limpiar!!!!! El ronquido de mi padre por las noches que hay que ver cómo se le oía, (bueno no sé si esto lo echo tanto de menos). Los zarpazos de mi hermano cuando subía las escaleras a las 12 de la noche después de ver a la novia. Las chuches que me traía mi hermana cuando era chiquitita al salir de trabajar. La mano de mi otra hermana mayor agarrándome la mía cada vez que tenía miedo por las noches. Lo contenta que me puse cuando con 5 años me dijeron que ya iba a a ser tía, era la prota de la clase. El miedo que me daba mi cuñado cada vez que se acercaba (la barba aquella no me gustaba), las merendolas que nos pegábamos cada vez que mi tía venía a vernos ... son tantos momentos, tantos recuerdos, ...
Esto de emanziparse es una pura aventura, pero no porque haya que hacerse la comida (con lo rico que le sale todo a mi madre), o lavar la ropa, o limpiar, o pagar las facturas, todo esto es lo de menos, si no porque son tantas cosas las que echo de menos que las anhelo todas.
Los quiero tanto....

viernes, 16 de mayo de 2008

A MIS MUSAS


Un día vino a visitarme algo mágico, algo que no era capaz de ver pero sí de sentir. Me trasladó hacía lugares inóspitos, encantados, lugares donde no todo el mundo puede llegar ni llegará. Dejan mucho dentro de mi ser y tengo la necesidad de explotar cuando me visitan.

Recuerdo la primera vez que llegaron a mí...tenía 15 años, después de ver un concierto de mi querido Alejandro Sanz, él fue quien me inspiró y ellas, las musas las que me encontraron. Desde entonces no me han abandonado: las escucho y no tienen voces, me susurran al oído sin palabras, golpean en mi alma y no tienen manos... Residen en mi mundo particular, con mis ninfas, mis hadas y mis duendes, mi sitio preferido para soñar, por que, no hay que dejar de soñar.

A veces escribo cosas sin sentido pero que me hacen un poquito más grande, otras veces escribo poesías, que me ayudan a matar ese nudo en la garganta que crees que parece ahogarte pero que agustito te quedas cuando expresas todo lo que dice tu alma. Con mis letras no pretendo gustar,simplemente, sentirme bien.